"Nos odiamos otra vez, después de querernos tanto. Somos como una montaña rusa: estamos en lo más alto y no hay otra opción que bajar. Entonces, alguien azota una puerta, o grita, o yo lloro, o él me aplica la ley del hielo y, cuando no podemos más, discutimos por alguna tontería. Se siente esa tensión por cualquier palabra que salga de nuestra boca como una apatía acumulada que, sea lo que sea que hagamos, nos ofende. Es amor/odio. Esta es la parte donde subo las escaleras a encerrarme en la recámara de arriba y donde él me persigue hasta alcanzarme; llegué a la parte donde esconderse significa demasiadas cosas, todas diferentes pero similares. Es el momento en el que los problemas se vuelven ambiguos, él enigmático y yo transparente. Donde me atrapa, me abraza y me besa. El momento justo en que juntos chocamos y nos destruimos de otra forma, más coherentes cuando decidimos quitarnos la ropa, al mismo compás de movimientos y en equilibrio de sensaciones. Este es el lugar donde nos pasamos mensajes a través de miradas robadas y nos comprendemos a través de sonidos y respiraciones entrecortadas. Aquí es donde olvido mi intransigencia y él su ego; donde lo hago a un lado, donde él tira de mí, donde nos empujamos juntos y donde terminamos lo más lejos que podríamos soportar estar: el uno al lado del otro."

Concupiscencia oral, Denise Márquez (via denisesoyletras)

"Tenías la misma lógica de la heroína, me produjiste el mismo efecto porque te vi y me dieron ganas de inyectar tu nombre en mis venas."

Rafael Chaparro (Opio en las nubes)

(Fuente: unachicamarginada)

"Me han arrancado de mi existencia,
mis raíces se volvieron ajenas,
ahora no soy más que un adorno,
un regalo, un recuerdo que se secará.
Alguien llorando me ha preguntado
“¿Me quiere mucho, poquito o nada?”
Me consultó mientras me lastimaba,
me lastimó así como hacía aquel,
ese que ella amaba.
Cada pétalo se me fue despojado
y con ellos se me fue la belleza.
Ya ni siquiera era una temporal decoración,
ya no era útil ni como obsequio con fecha de defunción,
era yo una flor pero no lo parecía
y ahora, yo también sufría.
“Sé que él no me ama,
pero miénteme tan sólo un poco.”
Me seguía hablando mientras yo desfallecía.
Moribunda le intentaba explicar,
que quizás ella también era una flor,
pero ella no me podía escuchar,
estaba demasiado inmersa en su dolor.
Pobre ser que se ha quedado sin pétalos,
pobre de ella que fue arrancada de la felicidad
y ha olvidado ciegamente,
que aunque la flor muera
el arbusto se va a quedar.
Ya crecerán más flores,
más ilusiones
y nuevos capullos con sonrisas.
Hoy has muerto,
pero mañana vivirás,
la naturaleza es así,
después de la lluvia,
otra vez amarás."

De flores y amores - Gitana(Melancólicos versos de la Gitana)~ (via cerditovolador)

"A tú espalda le hacen falta las huellas de mis manos; a mi piel, las huellas de tus labios."

Letras sueltas. Daniela Trejo (via petite-lenore)

"¿Cuántas tormentas han de pasar para volver a ver el sol nacer en tu sonrisa?"

"Si tuvieras una mínima idea de lo que siento al verte pasar, de las sonrisas que retracto, de las miradas que evito, de los suspiros que trago sin atreverme a soltar.
Si te dieras una idea de lo que despierta en mí el ver tu piel morena, el escuchar tu risa, verte caminar con tu ropa tan femenina.
Si imaginaras el deseo que intenta escapar al ver tu cuello que olía al abrazarte, al ver tus hombros que besaba tan gentilmente cuando estabas frente a mí, al ver tus labios que fruncías antes de besarme, al mirar tus ojos que me hacían temblar al ver dentro de mí.
Si te dieras una idea de todo esto, te enterarías de lo mucho que te extraño. De lo mucho que me haces falta."

Jonathan Montes (Serotonina). (via serotonina-para-el-corazon)